Gorda

«Gorda» es una obra protagonizada por Luis Merlo y Tete Delgado, que nos refleja la postura hipócrita de la sociedad frente a la necesidad de aparentar y de asumir un rol que guste a los demás, aunque este no nos convenza ni a nosotros mismos. Las distintas escenas transcurren con Luis Merlo intentando dejar de lado las apariencias metiéndose en el mundo que representa el personaje de Tete Delgado, un mundo que le llena más que el otro en el que vivía hasta entonces, lleno de tópicos y etiquetas. Y a pesar de que este nuevo mundo es mucho mejor que el otro, poco a poco se da cuenta de que él no puede seguir sin las apariencias, aunque eso suponga renunciar a su nueva novia.

La obra representa la lucha interior de Toni (Luis Merlo) por seguir con Elena (Tete Delgado). Toni es un simplón, un tipo que está todo el rato pendiente de lo que los demás opinan de él. Un tipo sin personalidad propia, como hay a patadas por el mundo. Elena no tiene prejuicios ni tabúes, ni por dentro ni por fuera. Ambos se encuentran y Toni decide probar suerte y entrar en el mundo de Elena, donde las etiquetas desaparecen y sólo quedan las ideas y la personalidad. Y es cuando se da cuenta de que él, por mucha que quiera no está hecho para eso.

La vimos en el Teatro Alcázar y la entrada sólo costó 10 euros. Una buena oportunidad para ver a estos dos actores en acción.

Mägo de Oz, en Las Ventas

Este fue el primer concierto al que fuimos Mabel y yo, y la primera vez que fuimos a ver a Mägo de Oz. Nos habían dicho que la gira de Gaia había estado muy bien, y que se habían currado bastante el escenario. Compré las entradas en El Corte Inglés (30 eurillos entre los dos) y allí que nos fuimos. Como era verano no había mucha gente y se podía estar abajo o en las gradas, ya que se veía bastante bien en ambos sitiso.

Al principio había algún problema y el concierto no empezaba, por lo que Txus decidió pegar un repaso a la actualidad nacional, y a la iglesia (un tema que siempre le apasiona y del que generalmente no suele quedar nadie indiferente). Y con media hora de retraso, empezaron a sonar los acordes de Volaverunt al órgano. Después continuaron con la Posada de los Muertos, y un poco más adelante, la esperada «Cantata del diablo». Sin embargo, cuando Mägo de Oz toca en directo, le pone un tempo más rápido que en los discos, y a José Andrea a veces le cuesta seguir la melodía, como en este caso. Lo bueno de los conciertos de Mägo de Oz es que le pasa lo que a los de Celtas Cortos. Tienes a una auténtica banda con 15 o 20 instrumentos, todos sonando a la vez o por tandas. Y cuando lo hacen, y lo hacen bien, es magnífico. En el caso de Mägo, siempre que los veo en directo me voy con una sensación muy buena, pues son directos muy elaborados y muy buenos.

Para acabar, casi al final se fue la luz. Nosotros no aguantamos más y nos marchamos, porque ya era bastante tarde, y la cosa se podía dilatar bastante. Después tocaron el Santo Grial, Molinos de Viento y ahí terminaron.