Por qué odio Windows 8 (o por qué no se puede agradar a todo el mundo)

Lo sé. El título de este post es muy explícito y simple. Y es más o menos la manera de expresar mi desagrado tras año y medio de utilizar Windows 8 y Windows 8.1. Lo he instalado en varias máquinas, con diferentes configuraciones, propósitos y para diferentes entornos (admin. sistemas, DBA, desarrollador, usuario ocasional de Internet y ofimática). Y mis impresiones no pueden ser peores en todas ellas. Sospecho que el único entorno donde Windows 8 tiene algún sentido es con una tableta. Y no estoy del todo seguro.

¿Por qué odio Windows 8?

Puedo extenderme muchísimo en esta respuesta. Pero fundamentalmente se resume en que, en esencia, no hace nada que no haga ya Windows 7. La única justificación que puede haber es alguien que utilice un procesador de varios núcleos y quiere usar el hipervisor Hyper-V. En cuyo caso le recomendaría que montara una máquina aparte con Windows 2012 y se dejara de historias. Porque cargar con todo lo demás sólo para eso, es tontería. Sin embargo, hay muchas cosas que XP y 7 las hacían muy bien y que Windows 8 se las carga de manera radical.

Grandes lacras y perversiones que le veo a Windows 8:

  • ¿Dónde está el escritorio? Ahora hay un doble escritorio, y al pulsar la tecla Windows te lleva al nuevo. Con unas cajitas que no se sabe muy bien de qué nos sirven en el día a día. Porque para abrir una app que tengas que ir a una pantalla especial con cajitas, no entra en la cabeza. Al final, todos mis compañeros acaban escribiendo directamente la aplicación que quieren ejecutar (eso ya lo hacía en Windows XP con LaunchPad y sin cambiar de pantalla).
  • El botón inicio se lo han cargado. En general, es un botón últil tanto para usuarios nuevos como para avanzados. El usuario nuevo sabe que ahí tiene todo el control de la máquina, desde ahí puede saltar a cualquier lado. El usuario avanzado lo usa de colección de enlaces directos en el primer nivel del menú para saltar rápidamente a las 5 apps que más usa. Cualquier usuario de Linux, de Mac o de versiones anteriores de Windows siente que le falta algo cuando ve eso. Es como no tener brazos. Como cuando te encuentras un PC en modo kiosko sin teclado. (I have no mouth and I want to scream). La solución pasa por instalarse Classic Shell y hacer que ese engendro vuelva a tener algo de la usabilidad de Win 7 o de XP
  • El Administrador de Tareas ya no es el administrador de tareas. Es mucho más que eso. ¿Mola, verdad? Pues "todo eso" se levantará cada vez que quieras matar una tarea. Con la consiguiente pérdida de tiempo, de hasta minutos, por no poder matar un proceso. Llegando a situaciones tan psicotrópicas y kafkianas como que Win 8 te saque el mensaje de "Administrador de tareas no responde". Y en ese momento quieres invocar una nueva instancia del Administrador de Tareas para fulminar al Administrador de tareas … y … …  sientes que te falta el aire, porque estás en un bucle.  Matar una tarea en cualquier sistema operativo, tanto avanzado como primitivo, es algo rápido e inmediato. En Windows 8 verás miles de gráficas inútiles que te informan de cosas que no necesitas saber. Explicaciones innecesarias a fin de cuentas. Tú no quieres saber por qué algo no funciona. Lo que quieres es que funcione.
  • El arranque no es rápido. Lo que es rápido es la pantalla de login. Pero ¿de qué me vale que pueda meter mi login rápido si luego tiene que arrancar el resto de cosas y no puedo usarlas hasta que se inicien? Pues eso. Como el que tiene un tío en Alcalá. Todo esto se arregla con un disco SSD, pero también acelera por igual Win XP, Win 7 u OS X
  • Estupideces como Smart Screen o las políticas de seguridad de Windows 8 hacen que Windows te esté pidiendo permiso para cualquier cosa que hagas. Ejecutar ficheros, copiar ficheros a carpetas protegidas (para Windows, prácticamente todas las que no son tu HOME), mover ficheros, renombrarlos. Todo es pecado para Windows y necesita hacer parpadear el monitor hasta volverte epiléptico para avisarte de que vas a hacer algo digno de emperadores. Que igual es para que uno se sienta muy importante pero alguien como yo, acostumbrado a la rapidez y eficacia de un Norton Commander, un PC Shell, o cualquier otra utilidad para mover ficheros, lo que quiere es que cuando le da una orden al ordenador obedezca sin rechistar. Y si me equivoco y hago una burrada, "it's my fault" y apechugo con las consecuencias. Pero no necesito que el ordenador me guíe como si fuera retrasado y que me retarde innecesariamente en cualquier tarea de administración.
  • La dichosa carpeta "winsxs". Lo sé, no es un invento propio de Windows 8, ya estaba en Win 7. Pero era lo suficiente molesto ya en Windows 7 como para que lo hubieran eliminado o haberlo arreglado. No tiene sentido que tengas que asignar 100 GB a la partición que va a tener el sistema operativo en atención a ESA carpeta, que valer, no vale para nada salvo para comer y comer todo el espacio que puede y más. Algunas soluciones de compromiso podían haber sido poder ubicar esa carpeta en otra partición o poder elegir el tamaño de la misma. Pero no, es como una especie de árbol maligno que no para de crecer hasta que estrangula la partición donde está el sistema operativo. En Windows XP podías definir una partición para el SO de 15 GB e instalar el resto de aplicaciones en una partición exclusiva para eso, con la certezca de que la partición del SO, ocuparía 5 GB inicialmente y como mucho crecería otros 5 a lo largo de la vida útil de esa instalación. Ahora no. Para Windows 8, con 50 GB ya estás rozando el límite de la precaución, pues nada más instalar 8.1 y los parches la partición superará ese tamaño. Con 100 GB conseguirás ir más o menos holgado, pero sin que sobre demasiado. No es razonable que necesites una partición de 100 GB sólo para el sistema operativo.
  • Siento que pierdo el control del ordenador. Dicen que la gente normal quiere ordenadores rápidos para pasar menos tiempo con el ordenador, mientras que los informáticos queremos ordenadores rápidos para poder hacer más cosas en el mismo tiempo. Yo soy de este último grupo. Y no soporto que un sistema operativo sea lento o me ponga impedimentos para las tareas más rutinarias que uno se pueda imaginar. Aplicaciones que funcionaban divinamente en XP y Win 7 dejan de funcionar porque necesitan permisos especiales sobre la carpeta. Es capaz de convertir un i7 en un Celeron.
  • Microsoft decía al principio que era un SO para usuarios nuevos y viejos. Luego, que no era para usuarios experimentados, sino sólo  para nuevos (¿recuerdan ustedes cuando la ESO se concibió para que todos los alumnos de una clase tuvieran que ir al ritmo del más tonto del grupo? Pues lo mismo). Y la realidad es que lejos de ser un sistema operativo para todos, no es especialmente bueno para ninguno, sino que es malo para todos. Su nefasta interfaz es un experimento fallido. Y es la excusa perfecta que le daría a alguien que tuviera que migrar forzosamente de Windows a otra cosa para animarle a que probara Debian, ya que para un usuario de Windows 7 supone el mismo esfuerzo moverse a Windows 8.1, a osX o a Linux, con la diferencia de que el interfaz de Gnome/Unity o de KDE es cien mil veces más intuitivo y potente que el Metro de Windows 8.
  • Lo único positivo que le veo a Windows es que en ordenadores modernos reconoce los drivers automáticamente y no hace falta perder 2 horas localizando drivers … salgo que hagas como yo un downgrade a Windows 7, que te tocará ir a la página del fabricante como es ritual habitual. Pero esto por sí solo no es algo lo bastante poderoso como para tener que cargar con un muerto como Windows 8.

Y ya está. Fundamentalmente, son estas las razones que hacen que odie Windows 8. Hay otras más, menores, y que están relacionadas con las ya expuestas. Considero que una interfaz útil es vital en un sistema operativo, y que  si un sistema operativo es tan potente como presume, debe tener varias interfaces para sus diferentes tipos de usuarios. Pero presuponer que el usuario que está delante de la máquina es gilipollas y dar por hecho que lo seguirá siendo a lo largo de su vida, no es bueno. El usuario evoluciona, poco a poco abre los ojos y aprende a utilizar lo que tiene delante. Las cosas tienen una curva de aprendizaje, y cuanto más empinada es al principio, más suave se vuelve después, y viceversa. Si eliminas la curva de aprendizaje y le muestras al usuario una llanura constante, no  evolucionará. Será un mono al principio y al final. Si uno utiliza IOS en un teléfono, es un sistema cojonudo porque permite aprender a hacer de manera muy rápida todo lo que puede hacer un teléfono. Y uno no se siente decepcionado. Pero si uno tuviera que programar y diseñar con una interfaz como la de IOS, en poco tiempo se cortaría las venas. Porque no está pensado para ese fin (para eso está OS X). Esta cuestión, que Apple la tiene tan clara, Microsoft sigue aún patinando y divagando para ella. Ya veremos si Windows 9-10 es un "vamos-a-reinventarnos-haciéndonos-un-downgrade-sin-decirlo", pero tiene pinta de que sí. Y es lo mejor que podria hacer Microsoft, tanto por sus usuarios como por ellos mismos.


 

bill cosby

"No conozco la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar contentar a todo el mundo" Bill Cosby

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